Plan de prevención en un incendio desarrollado

Un incendio es un fuegos descontrolado que se produce cuando un material de combustible se consume de manera controlada. Puede afectar a la vida, la salud, las estructuras y el ambiente. 



Para que se produzca un incendio, se necesitan tres elementos:

  • Material combustible, que puede ser sólido, líquido o gaseoso

  • Oxígeno
  • Fuente de calor, como un fósforo, un cigarrillo o un cortocircuito 



Algunos tipos de incendios son:

  • Incendio total: un incendio que afecta a toda una casa, edificio o área cercana. Es difícil de apagar y casi imposible de combatir. 
  • Incendio forestal: un fuego que se propaga libremente y afecta la vegetación. 
  • Incendio rural: un incendio que se desarrolla en áreas rurales y afecta la vegetación del tipo matorrales, asustarles o pastizales. 

es una aparición de fuego no controlada que puede afectar, abrasar o destruir algo que no está destinado a quemarse. Puede afectar a estructuras y a seres vivos.

La exposición de los seres vivos a un incendio puede producir daños muy graves e incluso la muerte, generalmente por inhalación de humo o por desvanecimiento producido por la intoxicación y posteriormente quemaduras graves.

Para que se inicie un fuego es necesario que se den conjuntamente tres componentes: combustible, oxígeno y calor o energía de activación, lo que se llama triángulo del fuego.



Qué hacer en caso de incendio


Los incendios son una de las calamidades más destructivas y peligrosas. Por eso existen indicaciones largamente estudiadas acerca de cómo reaccionar rápido y correctamente, tanto en los incendios que suceden en los edificios y en la naturaleza (ver más abajo), como en los incendios a vehículos terrestres o a su alrededor, en los incendios a vehículos aéreos, y en los incendios a vehículos marítimos.

En caso de incendio, normalmente la mejor reacción es intentar apagar las llamas pronto, cuando el fuego aún es manejable. Si el fuego aumenta hasta hacerse incontrolable, sólo los bomberos pueden encargarse de su extinción, así que las demás reacciones en caso de incendio son de tipo defensivo y para lograr la supervivencia de la gente en esa zona.

Apagar el fuego de un incendio

Si el fuego es manejable, y uno puede apagarlo, conviene intentar apagarlo pronto, pero con la seguridad suficiente, antes de que aumente demasiado (pues, entonces, sólo los bomberos pueden encargarse de su extinción). Hay tiempo para quedarse a intentar apagar el incendio antes de que llene o corte el acceso a todas las vías de escape que queden, pues alguna de éstas debe ser utilizada para salir por allí a tiempo.

Extintores o matafuego


Conviene que el extintor valga para distintos tipos de incendio


Clase A: se utiliza para apagar fuego provocado por combustible orgánicos solidos como la madera, el cartón, el plástico, el papel, el algodón, las gomas o las telas. Se pueden identificar por un triángulo verde con la letra A en su interior. 


Clase B: Liquido inflamables tales como gasolina, aceite, grasa, brea, pintura de aceite. Para extinguir este tipo de incendios se usa esta letra  frecuentemente un dióxido de carbono y polvos secos.



 
Clase C: fuegos provocado por equipos eléctricos, energizado que incluyen cables, cajas de fusibles, interruptores de circuitos, maquinarias, artefactos eléctricos.
Para extinguir este tipo de incendio se usa el mismo extintor  de clase A,B y C; este interrumpe incendio de baja gama.



Clase D: se apaga con un extintor específico de polvo químico seco. Es peligroso utilizar extintores comunes, ya que el fuego clase D puede producir incluso una reacción explosiva con algunos agentes extintores.



Clase k:  utilizado para apagar un fuego clase K de aceites o grasas
 en cocina, lleva espuma AFFF. Este compuesto a base de agua con aditivos forma una capa que aísla el combustible de las llamas y lo enfría.

Otras reacciones posteriores: evasivas, defensivas y de supervivencia


1. Alertar rápidamente al resto de personas.

2. Llamar por teléfono a los bomberos.

3. No utilizar sustancias inflamables.

4. Si hay algún aparato eléctrico inflamable que arde o puede arder.

5. Evitar el humo y los vapores tóxicos.

6. Si el fuego (en una casa o la naturaleza) es incontenible.


Como usar una manguera de incendio

Una vez desenrollada, mientras una persona sujeta la lanza o boquilla, la otra persona abre la válvula completamente en el sentido contrario de las agujas del reloj. A continuación tendrás que atacar el fuego, girando la lanza podrás ajustar el diámetro del chorro de agua así como la distancia y el alcance.

cuatro pasos a Los seguir son:

  1. Abrir la puerta del BIE.
  2. Abrir la llave de paso del agua (válvula)
  3. Desenrollar la manguera.
  4. Sujetar la lanza o boquilla para evitar que, a causa de la presión, empiece a dar bandazos y pueda herir a al
    guien, y dirigir el chorro hacia el fuego.




Como se utiliza un hidrante


Los hidrantes de incendios tienen un funcionamiento relativamente sencillo. Los bomberos se conectan a ellos mediante mangueras y abren las válvulas para liberar el agua. La presión del sistema impulsa el agua a través de la manguera y hacia la zona del incendio, permitiendo un combate eficiente del fuego.

Los hidrantes se situarán de manera que su acceso y la ubicación de los equipos a ser alimentados sean fáciles. En cuanto a la distribución de los mismos el RIPCI establece: La distancia de recorrido real, medida horizontalmente, a cualquier hidrante, será inferior a 100 m en zonas urbanas y 40 m en el resto.




es hacia fuera del edificio, mientras eso sea posible. Algunos edificios tienen ya preparadas rutas de evacuación para incendios que están señalizadas con carteles, o directamente tienen escaleras de incendios en alguna fachada exterior. Es recomendable averiguar en qué parte del edificio está el fuego, y cuánto espacio abarca, para saber por dónde escapar.
Durante la huida del fuego, conviene mantenerse alejado de donde haya gasolina, gasoil (diésel), gas u otras sustancias inflamables (como una cocina o los coches en un garaje), por el riesgo de que puedan explotar. Si el edificio tiene recubrimientos inflamables, es previsible que éstos hayan empezado a arder si las llamas han llegado allí. Las puertas deben ser abiertas con cuidado por si hay fuego detrás (y, si el asa de una puerta está muy caliente, es probable que sí). Es posible obstruir el fuego cerrando las puertas por donde vaya a pasar, pero conviene cerrarlas de manera sencilla, sin llave y sin pestillo, para que puedan ser abiertas fácilmente. Está recomendado utilizar las escaleras en vez del ascensor, pues el fuego podría cortar la corriente eléctrica y dejar a sus ocupantes atrapados dentro y envueltos en humo. En caso de quedar completamente a oscuras, uno puede guiarse tocando las paredes.



En caso de quedar acorralado (sin salida) por el fuego:

    1. Estando acorralado (sin salida) por llamas ya situadas dentro de una casa:
      • Edificio quemado por un incendio de tipo mayor.
        Avisar de que uno está cercado por las llamas: Avisar por teléfono a los bomberos, y a los servicios médicos de emergencia siempre que sea necesario (es posible consultar una lista de números de teléfonos de emergencia de diversos países donde hablan el español ), pero, además, avisar a cualquiera con gritos y gestos llamativos, y con señales lumínicas.
      • Cerrar el paso al cerco de llamas: Es posible obstruir el avance de las llamas cerrando las puertas por donde vaya a pasar, pero conviene cerrarlas de manera sencilla, sin llave y sin pestillo, para que puedan ser abiertas fácilmente si es necesario.
      • Refugiarse del cerco de llamas en zonas elevadas y/o exteriores: Es posible salir al balcón y esperar a ser rescatado por los bomberos, sea mediante un vehículo mecánico extensible (autoescala), o mediante una lona elástica o colchoneta a la que saltar.
        Por ello, recomiendan quedar resguardado, pero en sitios visibles (balcones o ventanas). En situaciones desesperadas, algunos han logrado escapar descendiendo desde su balcón o ventana por una cuerda o sábana, o saltando desde allí hacia alguna base mullida (por ejemplo: de colchones) que ellos mismos han preparado tirando cosas desde allí o que ha sido colocada por sus vecinos. Una alternativa similar, en caso de que la salida por la parte baja del edificio esté ya cerrada por el fuego, es la de subir a la azotea o tejado, lo cual considera que esa zona no es inflamable y será posible obstruir el paso de las llamas hacia allí. Es muy normal que el acceso a la azotea esté cerrado y que, para ser abierto, requiera a alguien que tenga la llave correspondiente: sea su propietario, el portero, algún vigilante del edificio, o quien sea (en algunos casos sería posible forzar el acceso con herramientas, pero conviene conservar la puerta en su sitio). Desde la parte alta del edificio, uno esperaría a ser visto y rescatado por los bomberos mediante cualquier sistema, que puede ser un vehículo mecánico extensible (autoescala), o una lona elástica o colchoneta a la que saltar, pero también alguna escalera que haga de puente hasta el edificio de al lado, o incluso un helicóptero.
      • Refugiarse del cerco de llamas en una habitación: Estando en una parte interior de un edificio, o en un apartamento, o incluso dentro de una sola habitación, puede ser conveniente tapar sus aperturas y rendijas hacia el exterior con tejidos o ropa (mejor húmedos) y/o con otros objetos que queden muy ajustados a la apertura (que no estén hechos de materiales muy inflamables como papel o cartón, y, si es posible, tampoco de materiales inflamables como plástico, gomas o madera), para así obstaculizar la entrada de fuego y humo hacia el interior. Si entra humo, permanecer cerca del suelo para evitar inhalarlo. Algunas personas ya acorraladas por el fuego se refugian en lugares con agua corriente (especialmente en el baño), para así aguantar más tiempo utilizando el agua para humedecerse y combatir el calor y las llamas que entren, lo cual puede funcionar, pero no asegura sobrevivir, pues las habitaciones interiores (como suelen ser los baños) dificultan normalmente el acceso de los bomberos, mientras que estar en la azotea del edificio, o en algún balcón, facilita el avisar y el ser visibilizado y rescatado.
      • Romper estructuras: Si al lado de una habitación acorralada por el fuego hay espacios abiertos o habitaciones (por ejemplo, en edificios de vecinos), y no están ardiendo, la única manera de escapar vivo de allí puede ser que alguien (uno mismo, o la gente que haya fuera) use un objeto contundente para romper alguna pared, suelo o techo, y salir a través del agujero hacia un espacio sin llamas, pero, si el espacio del que uno viene, o al que uno va, ya estaba ardiendo, el fuego tenderá a avanzar, a través de ese mismo agujero, desde un lado hacia el otro.
      • Arriesgarse a atravesar llamas: Si uno cree que la única opción que funcionará es intentar saltar el cerco de llamas o atravesarlo (directamente, frontalmente), conviene que antes calcule su altura y su profundidad y vea si eso es posible. También conviene protegerse debidamente. El fuego quema la piel (la cual tiene zonas especialmente sensibles), y puede prender llamas a la ropa fácilmente, pero empaparse en agua u otro líquido no inflamable dificulta arder. Si uno es alcanzado por las llamas puede intentar apagarlas (leer la descripción de esa situación más abajo).




Conclusión

JOSUE JUSTINIANI
ARTURO ARMUELLES

Es básico que una instalación de incendio esté en perfecto estado de funcionamiento, porque debe de avisarnos con tiempo suficiente para poder evacuar el edificio y evitar daños personales. La situación económica actual no facilita las cosas y cada vez hay más intrusismo en el sector, que basan su oferta en el mejor precio y no en la calidad y fiabilidad del mantenimiento, para conseguir que los equipos estén en pleno rendimiento en caso de incendio.

 La detección de incendios es la gran desconocida entre el público en general. Falta cultura básica entre la población y se debería iniciar esta cultura en las escuelas realizando simulacros de evacuación para que desde pequeños tuviésemos conciencia del peligro de un incendio.

 La detección de incendios es el único sistema que avisa automáticamente a tiempo para escapar de un edificio vertical, mediante detectores y sistemas acústicos y luminosos de aviso. Si el sistema está controlado por una central de incendios centralizada, podemos avisar automáticamente a los agentes externos como bomberos, policía o centrales receptoras de alarma, que darían las ordenes necesarias para el control del fuego, se podrían a su vez “sectorizar” áreas para confinar el fuego y que no se propagase por todo el edificio, también se podría dirigir correctamente una evacuación de un edificio dando las instrucciones precisas para evitar nervios, empujones o histeria en los momentos difíciles.



Bibliografía


https://es.wikipedia.org/wiki/Incendio

https://www.google.com/search?q=chicago+fire&sca_esv=2a63e8a7ece273e3&rlz=1C1VDKB_esPA1081PA1081&udm=2&biw=1366&bih=641&sxsrf=ADLYWIJMJdffE0lra5IJ7_mR0cjG3Se-KA%3A1732298803575&ei=M8hAZ-rpIq2BkvQP2dWmqAs&oq=c&gs_lp=EgNpbWciAWMqAggAMgQQIxgnMgQQIxgnMggQABiABBixAzILEAAYgAQYsQMYgwEyDhAAGIAEGLEDGIMBGIoFMg4QABiABBixAxiDARiKBTIIEAAYgAQYsQMyDhAAGIAEGLEDGIMBGIoFMgsQABiABBixAxiDATIIEAAYgAQYsQNIzzFQxQpY8xpwAngAkAEDmAHFAaABmQ6qAQQwLjE0uAEByAEA-AEBmAIEoALqAqgCCsICBhAAGAcYHsICBRAAGIAEwgIHECMYJxjqApgDBYgGAZIHBTIuMS4xoAfJXQ&sclient=img#vhid=05ge8_lpzSz4LM&vssid=mosaic

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